Relación con el TDAH y el Espectro Autista
Muchos de los trastornos emocionales infantiles de origen neurológico coexisten con trastornos del desarrollo neurológico. Por ejemplo, en el TDAH infantil, la impulsividad y la hiperactividad suelen ir acompañadas de baja tolerancia a la frustración. De igual manera, en el trastorno del espectro autista o autismo infantil, las dificultades de socialización pueden generar ansiedad severa. En estos casos, los problemas de atención en niños no son solo académicos, sino que afectan la interpretación de señales sociales, derivando en problemas de conducta infantil que requieren un tratamiento neurológico infantil especializado.