Secuelas en el desarrollo y el aprendizaje
Tras superar una infección grave, el seguimiento del desarrollo neurológico es vital para detectar un posible retraso del desarrollo infantil o un retraso psicomotor evidente. En la etapa escolar, es común que surjan problemas de aprendizaje y problemas escolares por causas neurológicas que derivan de dificultades cognitivas y problemas de funciones ejecutivas. Los procesos inflamatorios pueden gatillar trastornos del desarrollo neurológico, manifestándose a través de problemas de atención en niños, hiperactividad, problemas de conducta infantil o síntomas propios del TDAH infantil. Es fundamental evaluar si existen dificultades de socialización o rasgos que sugieran un trastorno del espectro autista o autismo infantil vinculados a la lesión cerebral previa, así como vigilar trastornos emocionales infantiles de origen neurológico y problemas de memoria infantil.